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Full text of "Pepe el liberal : sainete lírico en un acto, dividido en dos cuadros, en prosa"

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Guillermo 


EL  LIBERAL 

SAÍNETE  LÍRICO 

EN  UN  ACTO,  DIVIDIDO  EN  DOS  CUADROS,  EN  PROSA,  ORIGINAL 
MÚSICA  DEL  MAESTRO 

ftKKÓNIHO  GIMÉNEZ 


eopvright,  bv  Perrín  v  Palacios,  1909 

SOCIEDAD  DE  AUTORES  ESPAÑOLES 
Náftez  d«  Balboa,  12 

1©03 


PEPE  EL  LIBERAL 


Esta  obra  es  propiedad  de  sus  autores,  y  nadie  po- 
drá, sin  su  permiso,  reimprimirla  ni  representarla  en 
España  ni  en  los  paises  con  los  cuales  se  hayan  cele- 
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Queda  hecho  el  depósito  que  marca  la  ley? 


PEPE  EL  LIBERAL 


SAINETE  LÍRICO 

EN  UN  ACTO,  DIVIDIDO  EN  DOS  CUADROS,  EN  PROSA 

original  de 

Guillermo  Perrín  y  Miguel  de  Palaeios 

música  del  maestro 

(¿ERÓKIttO  GIMÉNEZ 


Estrenado  en  el  TEATRO  CÓMICO  el  día  19  de  Febrero 
de  1909 


* 


MADRID 

S.  VBLASOO,  IMPBIBOB,  MARQUÉS  DB  SANTA  AKA,  U 

Teléfono  número  661 
1909 


<ft  Cnriqm  Qñicote 


¿/  máj  liberal  de  iodos  &é  Pepes 
(l/uJ  admiiadoieó  y,  atni^oó, 


REPARTO 


PERSONAJES 


ACTORES 


LA  MANOLITA   Seta.  Lobeto  Peado*. 

MARÍA  DE  LA  LUZ.   Sea.  Feanco. 

REMEDIOS   Seta.  Román. 

LA  SEÑORA  PACA   Sea.  Castellanos. 

UNA  BILLETERA...   Seta.  Gieón  (D.) 

UN  GOLFO.   Boeda. 

PEPE  EL  LIBERAL   Sb.  Chicote. 

RODOLFO   Casteo. 

EL  SEÑOR  ISIDRO   Ripoll. 

EL  TÍO  PERICO   Solee. 

EL  CABEZOTA   Ponzano. 

ROBUSTIANO   Delgado. 

ATANASIO   Moeales. 

SERAFÍN  PULIDO   González. 

MONTOYITA   De  León. 

EL  DEL  PERRO   Beemúdez. 

Verduleras,  albañiles  y  coro  general 


La  acción  en  Madrid. — Época  actual 


Derecha  é  izquierda,  las  del  actor 


Decoraciones  de  i  Sr.  Martínez  Garí. 


ACTO  UNICO 


CUADRO  PRIMERO 

Interior  de  un  bodegón  en  la  ronda  de  Toledo.  Paredes  encaladas  y 
sucias.  Vigas  en  el  techo.  A  la  derecha  dos  puerta*  practicables  en 
primero  y  segundo  término;  á  la  izquierda  y  en  primer  término 
puerta  grande  que  se  supone  da  á  la  calle,  con  mampara  de  ma- 
dera y  cristales  bastante  deteriorada  y  sucia.  En  primer  término 
derecha  mostrador  de  madera  con  vasos,  platos  de  Talavera,  pu- 
cheros de  barro,  algunas  botellas  de  vino  y  algunas  libretas  y  me- 
dias libretas.  Este  mostrador  estará  delante  de  la  puerta  del  primer 
término,  pero  sin  estorbar  el  paso.  Todo  el  fondo  ocupado  por  una 
mesa  larga  de  pino,  con  mantel  no  muy  limpio  y  algo  remendado. 
Detrás  y  delante  de  esta  mesa,  dos  bancos  de  madera  corridos.  So- 
bre la  mesa  algunas  botijas  de  barro,  blancas.  A  la  izquierda  un 
velador  de  madera  con  algunos  taburetes  á  su  alrededor,  y  delante 
del  mostrador  una  mesa  pequeña  de  madera,  cuadrada,  con  sus 
taburetes.  El  velador  y  la  mesa  tendrán  también  mantel  y  botijas. 
En  el  fondo  y  á  un  lado  un  reloj  grande,  antiguo,  de  cadena  y  pe- 
sas. La  luz  de  esta  decoración  entrará  por  un  tragaluz  redondo, 
abierto  en  la  pared  del  fondo.  Cristales  rotos,  telarañas,  etc.;  todo 
lo  que  dé  carácter  á  la  decoración.  Es  de  día. 


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—  8  — 


ESCENA  PRIMERA 

REMEDIOS  sentada  en  un  taburete  al  lado  de  la  mesita  mondando 
patatas,  EL  CABEZOTA  secando  platos.  ATANA8IO  limpiando  el 
mostrador  y  PACA  é  ISIDRO  en  el  centro  de  la  escena  en  actitud 
amenazadora. 


Música 

Isid,  No  tenéis  vergüenza, 

sois  tos  unos  guarros 
y  na  sus  importa 
que  reviente  el  amo. 
Paca         Tóo  está  aquí  manga  por  hombro, 
no  pensáis  más  que  en  tragar. 
Al  que  ampara  á  sus  parientes 
le  debían  azotar. 
Isid.  ¡Desagradecíos! 
Paca  ¡Hato  de  holgazanes! 

Los  dos  Me  pudren,  me  queman, 

me  encienden  la  sangre. 
Isid.  Hay  que  espabilarse. 

Paca  Hay  que  trabajar. 

Isid.  Que  pa  eso  sus  damos 

á  todos  el  pan. 
Atan.       ¡Que  uno  tenga  que  callarse 
y  no  pueda  contestar 
por  un  plato  miserable 
del  cocido  nacional! 

PACA  (A  Remedios.) 

Monda  bien  esas  patatas 
que  las  dejas  casi  en  na. 

REM.  (Lloriqueando.) 

Y  lo  mismo  tóos  los  días, 
esto  no  se  pué  aguantar. 
Cab  (Como  la  toque, 

así  le  doy.) 

(Al  nácar  el  ademán  de  amenazar  con  un  plato  se  Ié 
cae  al  suelo  y  lo  rompe.) 
ISID.  (Pegando  á  Cabezota.) 

¡Pillo!  ¡Granuja! 
Paca  No  comes  hoy. 


-—  9  — 


ISID. 


Paca 


Atan. 
Rem  , 
Cab, 

Paca 

ISID. 

Los  DOS 

Rem. 
Cab. 
Atan. 

Paca 
Isid. 


¡Tenga  usté  con  la  familia 
tanta  consideración! 
¿De  qué  sirve  en  este  inunde 
el  tener  buen  corazón. 
Te  lo  he  dicho  muchas  veces. 
No  se  puede  hacer  un  bien. 
Ya  ves  tú  cómo  nos  pagan 
lo  que  hacemos  por  los  tres 
Estoy  por  saltar. 
Yo  me  quió  morir. 
Me  parece  que  el  forense 
va  á  tener  que  intervenir. 
Desagradecíos. 
Hato  de  holgazanes. 
Me  pudren,  me  queman, 
me  encienden  la  sangre. 
Que  uno  tenga  que  callarse 
y  no  pueda  contestar 
por  un  plato  miserable 
de  cocido  nada  más. 
Trate  usted  á  la  familia 
con  cariño  y  caridad, 
y  verá  usted  los  ingratos 
el  buen  pago  que  le  dan. 


Hablado 


Isid.  Esto  no  puede  seguir  así;  ó  sus  enmendáis 

ó  se  acabó  la  sopa  boba. 

Paca  Ya  estamos  hasta  la  coronilla  de  mantene- 
ros á  tóos. 

Atan.       Pero  si  .. 

Isid.  Te  callas.  Aquí  no  habla  nadie  más  que  yo. 

Rem.         Pero  tío... 
Paca  Respondona. 
Cab.  ¡Pero  tía! 

Paca         A  callar. 

Isid.  Como  haiga  hoy  una  sola  queja  de  un  solo 

parroquiano  que  se  queje  de  que  los  gar- 
banzos están  duros  ó  están  deshechos...  á  la 
calle  tóos  los  parientes. 

Paca  (a  Remedios.)  Tú,  mosquita  muerta,  tráeme 
el  mantón. 

Rem.  Voy. 


—  10  — 


Paca         ¿Qué  murmuras? 

Rem  .  Si  es  que  lloro.  (Mutis  primera  derecha.) 

Isid.  Cabezota,  'ráeme  el  palo. 

Cab.  Voy  á  dárselo  á  usté.  (Ojalá.)  (Mutis  segunda 

derecha.) 

Atan-        (|Va}^a  un  hermanito!  Me  río  yo  de  lafrater- 

nidá  y  de  la  igualdá.) 
Rem.  (saliendo.)  Aquí  está  el  mantón,  tía. 

Paca         Pónmelo.  (se  lo  pone.) 

Cab.  (Saliendo  y  dando  el  bastón  á  Isidro.)  Tome  USté. 

ISID.  (Cogiendo  la  cayada.)  VamOS,  Paca. 

PACA  Espera.  (Se  acerca  á  primera  derecha.)  María  de 

la  Luz,  que  nos  vamos.  Ten  cuenta  de  aquí. 
Vamos,  Isidro. 

ISID.  A  trébajar,  holgazanes.  (Vanse  primera  izquierda.) 

ESCENA  II 

REMEDIOS,  EL  CABEZOTA  y  ATANASIO 
CAB  (Entreabriendo  la  mampara.)   Y  místelos...  Van  á 

misa. 

Atan.       Esos  son  los  peores. 

Cab.  ¿Y  do  habrá  en  la  parroquia  un  Sao  Roque 

que  les  suelte  el  perro? 

Rem.         ¡Padrel...  Yo  no  sigo  aquí. 

Atan.        ¿Y  aonde  vamos,  hija? 

Rem.         ¿No  se  marchó  el  tío  Pepe? 

Cab;  ¿Y  mi  hermana  Manolita?...  Esos  lo  enten- 

dieron. 

Atan.  ¿Y  cómo  andan?...  Mi  hermano  Pepe  el  libe- 
ral, como  le  llaman  por  ahí,  hecho  un  golfo 
y  la  Manolita  cantando  en  un  café. 

Rem  .         Pero  son  libres  como  los  pájaros. 


ESCENA  III 

DICHOS  y  MARlA  DE  LA  LUZ,  por  primera  derecha 

M,  Luz      Buenos  días. 

Rem.  Esta  sí  que  es  buena  y  tié  buen  corazón. 
M.  Luz      ¿Qué  hacéis? 


—  11  — 


Atan.        ¿Has  oído  á  tus  señores  padres  cómo  no» 
han  puesto? 

M.  Luz      No  hagáis  caso.  Tienen  un  pronto  nada  más. 
Atan.        Tienes  razón.  Too  por  los  garbanzos. 
Cab.  ¡Qué  no  hará  uno  por  los  picudos! 

ATAN.  Traerse  las  patatas.  (Las  recogen  y  vause  los  tres. 

segunda  derecha.) 
M.  LUZ        (Viéndolos  marchar.)  ¡  PobreCÜlos! 


ESCENA  IV 

MARÍA  DE  LA  LUZ  y  PEPE  EL  LIBERAL,  por  primera  izquierda. 
Tipo  derrotado  con  traje  de  verano.  Lleva  una  toalla  de  esas  ordi- 
narias por  corbata.  La  cazadora  abrochada 

Pepe  ¡Hola! 
M.  Luz      ¡Tío  Pepe! 

Pepe  He  visto  á  los  autores  de  tus  días  que  en- 
traban en  misa  á  darse  golpes  de  pecho  y  yo 
vengo  aquí  á  dar  otro  golpe. 

M.  Luz      ¿Qué  quieres?...  Porque  tú  quieres  algo,  tío.. 

Pepe  Pero  qué  remonísima  estás,  chiquilla...  Estás 

cada  vez  más  guapa...  Oye...  ¿Me  quiés  dar 
una  peseta  y  yo  te  diré  luego  pa  qué? 

M.  Luz      Pero,  ¿de  dónde? 

Pepe         Del  cajón. . 

M.  Luz  Pero  si  tienen  todo  el  dinero  contado...  ¿Qué 
les  digo  yo  luego? 

Pepe  Es  verdad.  Pero  tú  no  sabes  que  con  esa 
negativa  le  pisas  á  tu  querido  tío  los  gar- 
banzos de  hoy. 

M.  Luz  Todo  eso  es  porque  tú  quieres...  ¿Por  qué  no 
te  sujetas?  ¿Por  qué  no  vuelves  á  casa  y  tra- 
bajas? 

Pepe  ¿Aquí?.,.  ¿Volver  yo  aquí?...  Yo  soy  libre  y 
pienso  como  me  da  la  gana,  (se  desabrocha  ia. 

cazadora  dejando  ver  la  toalla  que  lleva  por  corbata.) 

M.  Luz  Pero  tío,  ¿qué  es  eso  que  llevas  al  cuello? 
¿Una  toalla? 

Pepe  Sí,  señor...  una  toalla,  y  voy  de  moda...  No 
es  de  algodón  perlé,  ni  de  seda,  como  la  lle- 
van los  señoritos;  pero  á  la  vista  es  igual  y 
más  barata...  Real  y  medio. 


—  J2  - 


M.  Luz      Tú  siempre  el  mismo. 

Pepe  El  mismo.  El  mismo  hombre,  el  mismo  ca- 
rácter y  el  mismo  traje  de  verano  hace  tres 
inviernos. 

M.  Luz  Cuando  yo  me  case  verás  como  no  te  falta 
nada. 

Pe*»e  Muchas  gracias.  Te  lo  agradezco  como  si  lo 

tomara.  ¿Pero  tú  quieres  á  ese  hombre? 

M.  Luz  ¿Yo?...  Madre  me  dice  que  me  conviene  y 
padre  me  dice  que... 

Pepe  Claro. .  conviene...  porque  creen  que  tié 
guita  y  eso  es  á  lo  que  se  tira. 

JSI.  J  uz      Tienes  razón...  Pero,  ¿qué  le  vamos  á  hacer? 

s  (Encogiéndose  de  hombros.) 

Pepe  Por  ese  qué  le  vamos  á  hacer,  y  por  enco- 
gernos de  hombros  tóos  los  españoles  están 
jorobás  en  España  toas  las  clases...  Así  como 
suena.  Pero  ha  llegao  la  hora,  (volviéndose  hacia 
el  reloj.)  ¿Qué  hora  es?...  Es  temprano,  pero 
llegará  la  hora  de  la  emancipación  y  yo  á  tí 
te  emancipo. 

M.  Luz      iPero  tío! 

Pepe  Tú  me  vas  á  decir  ahora  la  verdad  desnuda, 
y  si  te  asustas  la  vistes. 

M.  Luz  La  verdad  es  que  tú  eres  el  único  de  la  fa- 
milia en  quien  yo  tengo  confianza  y  te  voy 
á  decir  una  cosa. 

Pepe  Habla. 

M.  Luz  Yo  no  quiero  al  novio  que  me  han  buscado. 
Pepe  jOlé! 

M.  Luz      Robustiano  me  es  muy  antipático. 
Pepe  Y  á  mí. 

M.  Luz      Yo  quiero  á  otro  hombre,  tío. 

Pepe         ¿A  otro? 

M.  Luz      No  es  un  hombre. 

Pepe  ¿Cómo? 

M.  Luz  Es  un  joven  muy  simpático  que  me  trae  li- 
bros muy  bonitos  para  que  yo  los  lea  y  me 
los  dedica  y  todo... 

Pepe         ¿Te  los  dedica...  eh?.., 


—  18  — 


ESCENA  V 

DICHOS  y  MANOLITA,  por  primera  izquierda.  Tipo  madrileño  de- 
cantadora  de  café 

Man.  (Entreabriendo  la  puerta.)  ¿Se  puede? 

Pepe         ¿Y  quién  es?  ¿quién  es? 

Man.        (Entrando.)  Gente  de  paz. 

Pepe         ¡Anda,  la  Manolita!  ¿Qué  te  trae  por  aquí? 

M.  Luz      ¿Cómo  estás,  prima? 

Man  .        Estoy  como  me  da  la  gana. 

Pepe         ¡Oye,  tú!...  ¿Qué  mosca  te  ha  picaot 

M.  Luz      Pero,  ¿por  qué  me  contestas  así?  # 

Man.  Anoche  en  el  café  de  Naranjeros,  donde  se 
canta  y  se  baila  este  cuerpo,  me  soplaron  á 
la  oreja  que  estás  pa  casarte  con  un  sinver- 
güenza que  se  llama  Robustiano  Benítez, 
¿Es  verdá  ó  no?...  A  contestar. 

M.  Luz  ¡Robustiano!... 

Pepe         (interrumpiéndola.)  Tú  te  callas...  que  pa  con- 
testar á  ésta  se  necesita  ser  un  tío. 
Man.        Y  pa  tío,  tú. 

Pepe         De  su  sobrina.  Y  al  grano.  Primero:  Esta,. 

por  su  gusto,  no  tié  na  que  ver  con  Robus- 
tiano Benítez...  Segundo:  Que  tú  tienes  muy 
repoquísima  aprensión.  Y  tercero:  Que  vas 
á  salir  andando  de  aquí,  porque  esta  niña 
tié  las  orejas  mu  delicáspa  oirte  graznar. 

Man.  Que  se  ponga  algodón  en  rama,  ó  dos  cor- 
chos, aunque  de  toas  maneras  me  va  á  oir, 
porque  aquí  me  van  á  oir  hasta  los  sordos. 
¡Pues  bonita  soy  yo! 

Pepe         ¡Que  te  calles! 

M.  Luz  No,  si  á  mí  no  me  ofende,  y,  además,  déja- 
la... ¡Pobrecilla!...  demasiado  desgracia  tiene. 

Man.        Oye,  tú,  que  no  me  compadezgas...  Pero,  tú,. 

¿por  qué  me  vas  á  tener  lástima?...  ¡Ay,  qué 
bueno!  Será  sin  duda  porque  me  salgo  por 
peteneras  cuando  me  da  la  gana  y  me  doy 
cuatro  patás  sobre  el  tdblao  cuando  quiero 
así...  (Dándoselas.)  con  gracia. .  mira...  olé..- 


-  14  — 

venga...  Ande  el  movimiento  de  tó  el  físico. 
Garrotín...  Garrotán,  t 
que  con  eBto  me  gano  yo  el  pan. 
Pepe         No  te  muevas  así  delante  de  la  chica,  y 
habla. 

Man.  Pues  ese  mal  hombre  con  quien  quieren  ca- 
sarte es  un  granuja.  Así,  clarito.  Es  un  en- 
gaña mujeres...  El  con  la  Micaela  la  cigarre- 
rra,  él  con  la  Nemesia,,  él  con  la  Antonia, 
con  la  Paca...  ¿y  lo  que  le  hizo  á  la  Pura? 
Lo  que  le  hizo  á  la  Pura  no  tié  nombre... 
Pero  que  no  tié  nombre...  Como  que  no  le 
ha  podio  bautizar  entoavía  por  falta  de  perras. 
¿Y  conmigo?...  Cómo  se  ha  portao  conmi- 
go... pero  como  un  cochero...  ¡Perro  desagra- 
decíol...  Y  ahora  ese...  quié  casarse  contigo... 
¡Maldita  sea!  Así  le  vea  yo  caerse  de  un  bal- 
cón encima  de  un  regimiento  que  pase  por 
la  calle  con  el  machete  cálao. 

M.  Luz  Tú  lo  que  debías  haber" hecho  es  no  haber- 
te ido  de  casa.  ¿Qué  te  faltaba  aquí? 

Man.         ¿Aquí?...  Cariño  y  libertad. 

Pepe  Eso...  como  á  mí...  y  además  me  faltaba  ta- 
baco. 

M.  Luz      Pues  ahora  estáis  mejor. 

Pepe  Y  que  lo  digas...  No  comemos,  pero  nos  di- 
-  vertimos  mucho,  (a  Manolita.)  Si  tú  le  hubie- 
ras hecho  caso  al  señor  Perico,  ahora  serías 
el  ama  de  dos  tiendas  de  ultramarinos  y  no 
nos  darías  esta  lata. 

Man.  ¡Está  claro!...  Te  daría  alguna  de  conservas 
que  no  te  vendría  mal. 

Pepe  Natural. 


ESCENA  VI 

DICHOS  y  la  SEÑA  PACA  y  ROBUSUANO,  tipo  de  señorito  achu- 
lado con  muchas  sortijas  y  preseas;  entran  primera  izquierda 


Paca         Pase  usted,  Robustiano. 

M.  Luz  ¡El! 

Pepe         El  interfeto. 


-  15  — 


Man.         ¡El  granuja!  ¡El sinvergüenza! 

Rob.  ¡La  Manolita  aquí! 

Paca         Pero,  ¿qué  hacéis  aquí  vosotros  dos? 

Pepe  Este  es  un  establecimiento  de  puerta  abier- 
ta y  pué  entrar  too  el  que  quiera. 

Man.  Siguen  las  firmas  y  además  (señalando  á  Ro- 
bustiano.) ese  es  un  guarro,  que  le  voy  á  col- 
gar yo  en  la  puerta  de  una  carnecería  con  el 
hocico  pa  abajo  y  un  palo  atravesao  en  la 
tripa. 

Rob.  (a  Manolita.)  ¿Y  á  qué  has  venido  tú?...  ¡Vete! 

Man.         No  me  sale  del  alma. 

Pepe         (a  Robustiano.)  Ya  lo  oye  usté...  No  le  sale. 

Rob.  ¿Y  á  usté  quién  le  ha  dao  vela? 

Pepe         Yo  que  me  la  tomo  y  voy  en  la  procesión 

detrás  de  su  familia  de  usté  que  son  tóos 

unos  estandartes. 
Rub.  Que  no  insulte  usté  que  yo  soy  un  hombre. 

Pepe  Üá. 
Man.         Que  no. 
Paca         Pero,  ¿qué  pasa  aquí? 

Pepe  Pus  muy  sencillo.  Que  este  joven,  el  de  las 
alhajas  Benicia,  que  va  á  ser  tu  yerno  y  me 
alegro  (a  Robustiano.)  porque  va  usté  á  tener 
una  suegra  más  mala  que  un  apache;  este 
caballero... 

Man.         771o  que  sea. 

Pepe  Tié  las  barajas  marcás  y  juega  con  estas  dos. 

(Señalando  á  María  y  Manolita.) 

Man.  Sí,  señora...  conmigo  h&jugao  y  ma  engañao, 
pero  ya  no  me  engaña  más,  porque  le  he 
visto  la  pinta. 

Paca         (a  Robustiano.)  ¿Qué  dice  usté  á  esto? 

Rob.  Señora  Paca,  yo  le  explicaré  á  usté  too,  pero 
que  se  marchen  esa  mujer  y  ese  hombre, 
por  que  sino,  vamos  á  salir  en  colores  en  la 
Semana  llustrá. 

Man.         jClaro!  La  mujer  degollá. 

Pepe  Vítima  primera.  Pepe  el  liberal  en  el  depó- 
sito nuevo. 

Paca         A  la  calle,  que  aquí  no  quiero  escándalos. 
M.Luz      ¡Pero,  madre! 

Pepe  Sí;  nos  vamos  para  que  el  señor  le  explique 
á  usté  á  su  gusto  too  lo  que  quiera  y  después 


—  16  - 


volveré  para  ver  á  mi  señor  hermano.  Va- 
mos, Manolita. 

¿Yo?...  ¡cá!  No  me  voy  sin  quitarle  á  ese  tío 
los  dientes  de  una  bofetá,  pa  que  tenga  que 
llevarlos  de  quita  y  pon. 
Manuela,  enmudece,  que  va  á  tener  que  me- 
ter aquí  los  cascos  )a  pareja  de  la  autoridá. 
Que  los  meta. 

Mira  que  tiés  que  cantar  esta  noche  y  te  vas 
á  quedar  sinfónica. 

Es  verdá...  Y  que  tengo  tientos  nuevos.  An- 
dando. (Marca  el  mutis  y  desde  la  puerta  se  vuelve.) 
¡Charrán!  (Mutis  primera  izquierda.) 
(Con  acento  despreciativo.)  ¡Aeroplano!  (Mutis.) 


ESCENA  VII 

DICHOS  menos  MANOLITA  y  PEPE 

Rob  Ustés  comprenderán  que  un  hombre  no  está, 

libre  de  la  mal  querencia  de  una  mujer.  Y 
lo  que  no  fué  en  tu  año,  no  fué  en  tu  daño. 

Paca  Hija,  yo  creo  que  más  franco  no  pué  ser.  A 
los  nombres  hay  que  tomarlos  como  vienen 
porque  si  no,  no  se  casaría  una  nunca.  Pero, 
hija...  ¿no  dices  wa? 

M.  Luz  Yo... 

Rob.  Después  de  mis  explicaciones  leales,  ¿sigues 
enfada? 

M.  Luz      ¡Es  que  yo!. .  Madre,  si  usté  supiera... 

Paca  No  la  haga  usté  caso.  Tóo  está  arreglao.  Ro- 
bustiano,  venga  usté  pa  adentro,  que  con 
tóos  estos  jaleos,  no  hemos  ajustao  las  cuen- 
tas del  suministro  de  garbanzos. 

Rob.  Vamos.  Hasta  ahora,  María.  Que  no  seas 
rencorosa,  mujer. 

Paca         Déjela...  que  ya  se  le  pasará,  (vanse  primera 

derecha.) 

M.  Luz  ¡Y  que  me  quieran  casar  á  mi  con  este  hom- 
bre tan  antipático! 


Man. 

Pepe 

Man. 
Pepe 

Man. 
Pepe 


—  17  — 


ESCENA  VIII 

MARÍA  DE  LA  LUZ  y  RODOLFO  entreabriendo  la  mampara  dt  la 
puerta  primera  izquierda 

Música 

ROD .  (Desde  la  puerta.) 

¡Mariquita  de  la  Luz! 
M.  Luz         ¡Ay,  Rodolfo! 
Rod.  Aquí  estoy  yo. 

¿Se  la  puede  á  usted  hablar? 
M.  Luz         Estoy  sola,  sí  señor. 

ROD.  (Entrando  con  timidez.) 

Pasaba  por  ahí... 
y  yo  me  dije  qué... 
estará  haciendo  mi... 
M.  Luz  Rodolfo,  acabe  usté. 

Rod.  Si  quiero,  pero  no... 

y  Be  me  traba  la... 
romper  quisiera  yo... 
y  no  me  atrevo,  cá.... 
M.  Luz  Pues  no  se  corte  usté 

y  empiece  usté  á  decir 
que  no  me  enfadaré 
y  atenta  le  he  de  oír. 
Rod.  Es  que  soy  tan  nervioso  y  tan... 

y  usté  me  hace  tanto  tilín...  '. 
que  aunque  traigo  de  hablarla  el  plan 
al  mirarla  me  quedo  sin... 
Sin  expresión 
tan  corto  en  fin 
sin  decisión 
y  tan  tontín. 
M.  Luz         Si  al  mirarme  se  queda  usté 
de  ese  modo  que  me  explicó 
no  va  usted  á  decirme  nunca 
lo  que  ya  me  figuro  yo. 

Hable  usté, 
suelte  usté  la  sin  hueso. 
Rod.  Ya  lo  sé 

que  la  lengua  es  pa  eso. 

2 


—  18  — 


M.  Luz         ¿A  qué  viene  tener  cortedad? 
Rod.  Es  verdad,  es  verdad,  es  verdad. 

Quiero  decirla  y  no  puedo. 
M.  Luz  ¿Qué? 
Rod.  Lo  que  siento  por  usté.  . 

M.  Luz  ¡Vamos  á  ver! 

Rod.  Pero  no  encuentro  palabras 

para  decirla  á  usté  que... 
M.  Luz  Vamos  pronto. 

Rod.  Soy  un  tonto. 

Me  corto,  me  achico, 

me  quedo  sin  pico, 

y  es  claro  la  chica 

burlándose  está. 
M.  Luz  Se  corta,  se  achica, 

porque  no  se  explica. 

¡Jesúp  y  que  chico 

que  no  dice  na! 
Siga  usté. 

Rod.  Voy  allá. 

Pues...  nada,  me  corto 

me  da  cortedad, 
Oiga  usted. 
M.  Luz  Voy  allá. 

Pues...  nada  se  corta 

le  da  cortedad. 

Hablado 

ROD .  (Después  de  una  pequeña  pausa.)  ¿Ha  leído  USted 

ya  La  joven  de  las  enaguas  de  Paul  de  Koke? 

M.  Luz      Sí...  ¡Y  qué  bonita  esl 

Rod.  (sacando  un  libro  )  Pues  aquí  tiene  usted  La 
inocente  Virginia,  del  mismo,  (sacando  otro  li- 
bro.) y  La  vida  Bohemia  de  Murger. 

M.  Luz      ¡Ay!  ¿Y  qué  es  eso? 

Rod.         La  historia  de  dos  corazones  enamorados. 
M.  Luz      Y  en  estos  libros,  ¿ha  puesto  usted  también 
dedicatoria? 

Rod.         ¡Claro!...  A  María  de  la  Luz,  su  Rodolfo. 

M  Luz  ¡Ay!  pues  no  me  los  dedique  usted,  porque 
si  me  los  cogen  en  casa...  (Transición.)  ¡Pero 
cuántos  libres  debe  usted  de  tener! 


—  19  — 


Rod.  Todos  los  que  me  prestan  que  no  los  devuel- 
vo. Es  la  costumbre. 

M.  Luz      Y  todos  los  que  me  trae  usted  son  de  amor. 

Rod.  Naturalmente.  Yo  no  tenía  otro  medio  de 
acercarme  á  usted  por  mi  corta  edad,  y  por 
mi  cortedad,  y  entré  en  este  establecimien- 
to hace  dos  meses  y  le  di  á  usted  La  dama 
de  las  camelias. 

M.  Luz      ¡Pobre  Margarita! 

Rod.  Y  ahora..  Mariquita  de  la  Luz,  cuando  lea 
usted  LaBohemia  y  llore  usted  como  Mimí 
en  brazos  de  Rodolfo,  comprenderá  usted, 
si  no  lo  ha  comprendido  ya,  que  con  todos 
esos  libros,  que  he  tenido  el  honor  de  ofre- 
cerla... (ahora,  ahora  sí  que  no  me  corto)  he 
ido  inoculando  por  pequeñas  dosis  en  ese 
pecho,  el  amor  que  rebosa  en  el  corazón  de 
Rodolfo  Delgado,  estudiante  de  tercer  año 
de  Veterinaria. 

M.  Luz  ¡Ay,  gracias  á  Dios!  Ya...  ya  le  conocí  á  us- 
ted la  intención. 

Rod.         ¿Y  usted  cree  que  con  la  intención  basta? 

M.  Luz  No.  Yo  quiero  que  me  quieran  mucho  y  que 
me  traigan  muchos  libros.  , 

Rod.  Mañana  te  traigo  Las  trece  noches  de  Juanita 
con  láminas  y  todo  y  encuadernada  en 
verde. 


ESCENA  IX 


DICH03  y  EL  SEÑOR  131 DRO,  primera  izquierda 


Isid.  ¡María! 

M.  Luz      ¡Mi  padre! 

Rod.         ¡Su  señor  padre! 

Isid.  (a  Rodolfo.)  ¿Qué  quería  usted,  joven? 

Rod.         Pues  quería...  digo...  Pues  pasaba  por  ahí... 

tropecé. .  di  con  la  cabeza  en  la  puerta...  se 
abrió  la  puerta...  y  le  estaba  preguntando  á 
la  puerta...  digo  á  esta  joven,  si  estaba  ya 
cocido  el  cocido. 

M.  Luz  ¡Eso! 


—  20  — 


Rod.        Eso  es  mentira,  (a  María.)  Quítese  de  mi  vis- 
ta inmediatamente. 
M.  Luz  Pero... 

ROD.  Inmediatamente.  (Vase  María  primera  derecha.) 

ESCENA  X 

ISIDRO  y  RODOLFO 

Isid.         (a  Rodolfo.)  ¿Y  usted? 

Rod.  Yo  me  pierdo  de  vista  también  inmediata- 
mente. 

Isid.         (cogiéndole  de  un  brazo.)  Venga  usted  aquí. 

¿Usted  se  ha  pensao  que  yo  me  mamo  el 
dedo? 

Rod.  No  señor...  ¿para  qué?  No  sacaría  usted 
nada. 

Isid.  ¿Usted  se  figura  que  yo  no  he  notao  que  se 

come  usted  diariamente  cuatro  cocidos,  uno 
detrás  de  otro,  pa  estarse  aquí  más  tiempo? 

Rod.         No,  señor...  Si  es  que  tengo  la  solitaria. 

Ism.  ¿La  solitaria?  Lo  que  usted  tiene  es  lo  que- 

yo  me  sé,  y  dé  usted  gracias  á  que  es  usted 
un  buen  parroquiano...  porque  si  no... 

Rod.  Eso  es  una  amenaza  y  yo  soy  un  hombre- 
cito. 

Isid.  Eso  de  hombrecito  lo  vamos  á  ver. 

Rod.  Vamos. 
Isid.  Andando. 

Rod.  No...  Si  es  que  digo,  vamos,  vamos,  señor 
Isidro,  no  se  ponga  usted  así  con  un  parro- 
quiano. 

Isid.  Váyase  usted  ó  no  respondo... 

Rod.         Pero  si  yo  no  le  pregunto  á  usted  nada. 


ESCENA  XI 

DICHOS,  PACA  y  ROBUSTIANO,  por  primera  derecha 

Paca         ¿Pero  qué  sucede  aquí? 
Isid.         Na,  Este  saltamontes  que  me  lo  he  encontrao 
haciéndole  el  amor  á  la  chica. 


ROB.  (Pasando  al  lado  de  Rodolfo.)  ¿A  mi  novia? 

Rod.  ¿Qué? 

ROB.  (Cogiéndole  de  las  solapas.)  Joven...  rece  USted 

bus  oraciones  predilectas. 
Rod.        ¡Ave  María  Purísima!...  ¿Pero  usted  es  el 
novio  de?... 

ROB.  (Abriendo  la  mampara.)  Buen  amigo...  Por  aquí... 

todo  derecho. 
Rod.         ¿Con  que  derecho? 

ROB.  (Enseñándole  el  bastón.)  Con  este. 

Rod.         (Huyendo.)  No  me  toque  usted...  no  me  toque 

USted...  no  me  toque  USted.  (Vase  corriendo  pri- 
mera izquierda.) 

Rob.         Las  moscas  me  las  espanto  yo  así. 

Isid.  (Mirando  el  reloj )  ¡Pero,  anda,  las  doce!  La  ho- 

ra de  servir  el  cocí...  Vámonos  pa  la  cocina. 

Paca  Venga  usted,  Robustiano.  Bueno  es  que 
vaya  usted  aprendiendo  pa  cuando  sea  el 
amo. 

ROB.  Vamos  allá.  (Vanse  segunda  derecha.) 

ESCENA  XII 

Un  grupo  de  ALBAÑILES  con  sus  MUJERES.  VERDULERAS,  una 
BILLETERA,  CABEZOTA,  EL  DEL  PERRO  y  un  GOLFO 

Música 

Ya  han  dao  las  doce, 
colar  pa  adentro, 
que  los  garbanzos 
hay  que  comerlos. 

segundas.) 

Maldito  cocí, 
siempre  lo  mismo, 
siempre  gabrieles, 
quién  fuera  rico. 

primeras.) 

En  esta  mesa 
venirla  acá, 
vamos  toas  juntas 
á  manducar. 
Quién  me  toma  el  gordo, 
que  mañana  sale, 


Hombres 


Mujeres  (las 


Mujeres  (Las 


Bill. 


—  22  — 


Cab. 


HoMBRPg 

Cab. 

Mujeres 

Hombres 

Mujeres 

Hombres 

MlJERKS 

Todos 


participaciones 
desde  dos  reales. 
El  catorce  mil 
ochocientos  tres. 
¡A  ver,  parroquianos, 
qué  bonito  es! 
Ya  los  parroquianos 
vienen  al  cocido. 
¡Pobre  Cabezota, 
sólo  pa  servirlos! 
Ocho  de  cuarenta. 
En  seguida  va. 
Seis  aquí  con  vino. 
La  vais  á  tomar. 
Eso  paece  envidia. 
Pus  es  caridá. 
A  callar  el  yeso. 
Comer  y  callar. 


ESCENA  XIII 

DICHOS  y  MONTOYITA,  tipo  gitano  con  guitarra 

Mont.  Güeñas,  cabayeros, 

y  á  la  paz  de  Dios. 
Coro  Aquí  está  Montoya 

con  su  guitarrón. 
Mont.  Si  me  pagáis  un  cocí 

por  suscrtciórty 

os  canto  las  mañanas 

de  mi  invención 
Uno  Ahí  va  una  perra. 

Una  Allá  van  dos. 

Otra  Dos  centimitos. 

Mont.  Va  á  haber  canción. 

(Tocando  la  guitarra.) 

Cab.  La  Manolita. 


Man. 
Cab. 


ESCENA  XIV  - 

DICHOS  y  MANOLITA  entrando 

No  está  aquí  él. 
(¡Si  esta  supiera!) 


—  23  — 


Man.  Le  esperaré. 

(Se  sienta  en  el  velador  de  la  derecha,  donde  está 
Montoya  tocando  la  guitarra.) 

Coro  La  cantaora 

de  Naranjeros. 
Mont.  Hola,  chiquiya, 

vienes  al  pelo. 

Estos  señores 

quieren  de  acá. 
Man  .  No  estoy  pa  cante. 

(Hablado.) 

Pero  allá  va. 

De  toas  las  prendas  que  gastan 

ay,  los  picaros  de  los  hombres... 
Coro  Ay,  los  picaros  de  los  hombres. 

Man.  Lo  que  me  vuelve  loquita 

es  na  más  que  unes  pantalones. 
Coro  Es  na  más  que  unos  pantalones. 

Man.  Un  buen  pantalón  de  pana 

ceñido  y  abotinao; 

ay,  el  hombre  que  bien  lo  lleva, 

ay,^a  mí  lo  tié  too  ganao. 

Si  quieres  que  te  quiera 
esta  serrana... 
Coro  Esta  serrana. 

Man  .  Con  ducas  y  fatigas 

moreno  mío. 
Coro  Moreno  mío... 

Todos  Ponte  unos  pantalones 

de  esos  de  pana, 

de  esos  que  al  ir  andando 
meten  rufo. 
Coro  Patatán. 
Man  .  Yo  me  muero  por  los  pantalones. 

Coro  Patatán. 
Man.  De  un  mozo  barbián. 

Coro  Patatán. 
Man.  Que  me  vuelvo  loquita,  mamita. 

Coro  Patatón. 
Man.  Por  un  pantalón. 

Coro  Patatín. 
Man.  Que  mirando  un  buen  mozo  marchoso. 

Coro  Patatín. 
Man  .  Me  jago  serrín. 


—  24  — 


Coro  Patatín. 

Man.  Que  me  vuelvo  loquita,  mamita. 

Coro  Patatón. 

Man  .  Por  un  pantalón. 

Coro  La  mocita 

se  vuelve  loquita 
por  un  pantalón, 
patatín,  patatín, 
patatín,  patatón. 


Hablado 


Unos  ¡Olé  tu  madre! 
Otros       ¡Eso  es  cantar! 

Man.        Gracias...  muchas  gracias...  estimando,  (se 

sienta  ai  lado  del  mostrador.)  ¡Vaya  Uiia  vida! 

¡Siempre  igual!  ¡Y  qué  se  le  va  á  hacer! 
Golfo       (ai  del  perro.)  ¿Le  va  usté  á  dar  garbanzos  al 
perro? 

El  del  perro  No  le  convienen.  Es  galgo  y  engorda,  y 

no  tié  salida. 
Bill.        (ai  Gitano.)  Montoyita,  ¿y  usté  no  juega? 
Man.        ¡Comare!...  Si  usté  me  fía  hasta  que  toque... 


ESCENA  XV 

DICHOS,  PACA,  ROBUSTIANO  y  el  SEÑOR  ISIDRO 


Isid.  Buenos  días,  parroquianos...  ¿Hay  apetito? 

Bill.        Señor  Isidro...  ¿No  quié  usté  un  pellizco  del 
gordo? 

Isid.  Déjame  á  mí  de  gordos. 

(Poco  á  poco  van  marchándose  los  parroquianos.) 

Bill.  Usté  se  lo  pierde. 

-Rob  ,  (a  Paca.}  Pero,  ¿no  ve  usté,  seña  Paca?  Esa 

mujer  aquí  otra  vez. 

Paca  Déjame  á  mí.  (a  Manolita.)  ¿A  qué  has  veniof 

Man.  ¿Me  va  usté  á  oir,  tía?  (Hablan  bajo.) 

Moni  .  Adiós,  y  salú.  (Mutis.) 

Bill.  Hasta  mañana.  (Mutis.) 

Paca  (a  Manolita.)  A  mí  no  me  vengas  con  cuentos. 


—  25  — 


Man  .  Si  se  pone  usté  así  vamos  á  salir  mu  mal.  Y 
na,  por  estas.  Aunque  usté  se  empeñe,  aquí 
no  hay  boda,  y  aquí  espero  sentá.  (se  sien- 
ta >  d) 


ESCENA  XVI 

DICHOS  y  PEPE  EL  LIBERAL 

Pepe         Muy  buenas  tardes. 

Isid.  ¿Tú  aquí,  Pepe? 

Paca         ¿A  qué  vuelves  tú  aquí  otra  vez? 

Rob.         ¿Vuelve  usté  á  faltar? 

Pepe  ¡Ahí  ¿Pero  está  usté  aquí  entoavía?  ¿Y  tú, 
Manolita? ..  ¿Qué  esperas?...  ¿A  que  te  den 
estos  algo?  Pues  has  hecho  bien  en  sentarte. 

Man  .  Si  á  lo  que  vengo  es  á  dar  bof etás  y  mordis- 
cos en  cuanto  se  tercie. 

Isid.         ¿Pero  qué  es  esto?...  ¿Queréis  decirme? 

PEPE  En  Seguida  VOy.  (8e  coloca  entre  Manolita  é  Isi- 

dro. Señalando  á  Kobustiano.)  Este  anSÍOSO  quié 

casarse  con  mi  sobrina  porque  supone  que 

tenéis  gato,  y  sí  que  lo  tenéis. 
Man.        Pero  nadie  le  ha  visto  un  pelo  al  minino. 
Pepe         Pero  hay  una  pequeña  dificulté,  y  es  que  la 

chica  no  le  quiere;  quiere  á  otro. 
Isid.  Eso  es  mentira. 

Pepe         Desprecio  esa  falta  de  educación  y  continúo. 

La  chica  no  se  casa  con  este  porque  yo  no 
quiero. 

Man.        Ni  va  á  poder  ser,  porque  me  siento  tranvía 

y  VOy  al  nueve.  (Echándose  encima  de  Robustia- 

no.)  ¡Granujón! 

Pepe         (Deteniéndola.)  (Manuela! 

Man.        Que  no  me  eches  el  torno. 

Paca  Nos  vais  á  matar  á  disgustos.  [Echalos,  Isi- 
dro! 

Isid.  ¡A  la  calle!  Tóo  el  mundo  al  arroyo. 

Rob  Váyanse  ustés,  que  se  me  están  hinchando 

las  narices. 


(o 


Robustiano— Paca— Manolita— Isidro. 


—  26  — 


Man.         Vamos  á  quedarnos,  Pepe,  na  más  quepa 

ver  lo  feo  que  se  va  á  poner. 
Paca  ¡Golfa! 


ESCENA  XVII 

DICHOS,  ATAls  ASIO,  REMEDIOS  y  el  CABEZOTA  segunda  derecha 

Atan.        Ya  está  armá. 
Isid.  (a  Pepe.)  Vete  ó  te  mato. 

Pepe  Con  una  quijá  de  tu  yerno. 

Rob.  Se  acabo. 

Paca  Dales. 
Man.        (a  Pepe.)  Tírale  algo. 
Atan.        (a  pepe.)  Yo  estoy  á  tu  lao. 
Cab.  Ya  tengo  yo  toa  la  sangre  en  la  cabeza  y  me 

cabe.  ¡A  ellos! 

(Se  preparan  á  pegarse  con  banquetas,  platos  y  todo  lo 
que  agarran.)  (l) 


ESCENA  XVIII 

DICHOS  y  el  TÍO  PERICO  por  primera  izquierda 

Per,  Buenos  días...  (Todos  se  detienen.)  (La  Manoli- 

ta aquí.) 

Isid.  El  señor  Pedro.  Pase  usté. 

Man.        (El  señor  Perico.  ¡Qué  cara  de  bonachón 
tiene.) 

Per.  No...  Venía  á  hablarle  á  usté  de  una  cosa 

>  que... 
Isid.  Hable  usté. 

Per.  No...  Veo  que  no  es  ocasión.  Están  ustedes 

aquí  en  amor  y  compaña  toa  la  familia,  y  no 
quiero  molestar. 

Isid.         Usted  no  molesta. 

Per.  Bueno,  pues  si  no  molesto...  (pasa  a  colocarse 

entre  Manolita  y  el  señor  Isidro.  Pausa.) 

(l)  Robustiano—  Paca— Isidro— Manolita— Pepe— Atanasio— Reme- 
dios— El  Cabezota. 


I 


—  27  - 


Pepé  ¡Pues  ea!. .  Esto  no  se  queda  así  porque  haya 

venío  el  señor  Perico.  Pues  como  íbamos  in- 
sultando... Sois  unos  egoístas. 

Atan.  Eso.  Y  ya  se  me  ha  llenao  á  mí  el  morral  y 
nos  vamos. 


ESCENA  XIX 

DICHOS  y  MARÍA  DE  LA  LUZ  por  la  primera  derecha 

M.  Luz      ¿Pero  qué  revolución  es  ésta? 

ATAN .  Que  nos  vamo?.  (Se  va  á  la  primera  izquierda.) 

Paca  ¡Guardias! 

Pepe         Eso  es ..  A  la  calle  too  el  mundo.  A  dejarlos 
solos. 

Paca         (a  ia  puerta.)  j Guardias!  ¡Guardias! 


ESCENA  XX 

DICHOS  y  SERAFIN  PULIDO,  tipo  correctamente  vestido,  gabán  al 
braio,  bastón  de  autoridad,  sombrero  de  copa  en  la  mano,  etc.;  DOS 
GUARDIAS,  que  quedan  á  los  lados  de  la  puerta 

Pul.  ¡Señores!  ¿Qué  escándalo  es  éste?  ¿A  qué 

obedece  este  llamamiento  á  la  autoridad? 

Rob.  ¿A  usted  qué  le  importa? 

Pul.  Soy  agente  de  primera  de  las  últimas  opo- 

siciones y  no  tolero...  Ruego  á  ustedes  en- 
carecidamente hagan  el  favor  de  venirse 
conmigo  á  la  comisaría. 

Pepe  ¡Rediez...  qué  finura!  ¡Qué  fino  es  este  tío! 

Man.         ¡Cómo  ha  cambiao  esto! 

Pul.  ¿El  señor  dueño  del  establecimiento?  Haga 

el  favor  de  personarse. 

Isid.  Servidor...  Pero... 

Pul.  Le  suplico  que  se  calle.  ¿La  señora  dueña? 

Paca         ¿Qué  hay? 

Pul.  Detenida  y  á  los  pies  de  usted.  Todos  los 

promovedores  del  escándalo  conmigo. 
Pepe         Sí,  vamos.  Este,  y  ésta  y  ésta,  (señalando  á 

Manolita.) 

Per.  ¡Manolita  no!  Esta  señora  no... 


—  28  - 


Man.         ¡Uy,  señora!  Muchísimas  gracias. 

Pul.  Servidor  de  usted.  Los  que  sean  que  hagan 

el  favor  de  seguirme  á  la  comisaría. 
M  Luz.     ¡Dios  míol 

OaB.  Yo  me  escurro.  (Mutis  segunda  derecha.) 

Pul.  ¡Vamos,  señores! 

Atan.  Andando. 

(Vanse  todos,  meuos  Pepe,  con  os  guardias,) 

Pul.  (a  María.)  Joven,  lamento  mucho...  (a  Perico.) 

Caballero...  Serafín  Pulido,  agente  de  pri- 
mera y  licenciado  en  filosofía  y  letras,  (a 
Manolita.)  A  los  pies  de  usted. 

Pipe         (a  Pulido.)  Pase  usted. 

Pul.  ¡Oh,  no!  Usted  primero.  No  puedo  ni  debo 

consentir  de  ninguna  manera.- 

Pepe  ¡Hombre!  Así  da  gusto  ir  á  la  cárcel.  (Pasan- 
do y  detras  Pulido.) 

MUTACION 


CUADRO  SEGUNDO 

La  ronda  de  Toledo.  Toda  la  parte  de  la  derecha  ocupada  por  el 
exterior  de  la  casa-bodegón  del  primer  cuadro.  La  mampara  de 
la  puerta  en  primer  término.  Toda  la  lachada,  y  hasta  cerca  de 
)a  mitad  del  escenario,  cobertizo  de  madera  y  teja  encarnada  sos- 
tenidos por  pies  derechos  de  madera.  Entrada  central  al  coberti- 
tizo  y  á  los  lados  tiestos.  Debajo  del  cobertizo  algunas  mesas  y 
bancos,  á  la  izquierda  árboles  y  en  el  telón  de  fondo  la  ronda  de 
Toledo.  Es  de  día. 

ESCENA  PRIMERA 

Al  levantarse  el  telón  de  cuadro  aparece  LA  MANOLJjl'A  y  EL  TÍO 
PERICO  sentados  en  primer  término  junto  á  una  de  las  mesas  del 
cobertizo  y  EL  CABEZOTA  de  pie  detrás  de  la  mesa 

Per.         (a  Manolita.)  ¿Qué  vas  á  tomar?  Pide  lo  que 
quieras. 

Man.         Ya  he  pedio  un  cocido  de  cuarenta. 


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Per.  ¡Qué  vas  tú  á  tomar  eso!  Cabezota,  tráete 
una  chuleta  empané.  ¿La  quiés  con  patatas? 

Man.         Bueno;  pero  con  muchas,  ¿eh? 

Per.  Con  patatas  y  media  de  Rioja  y  una  barra 
de  Viena. 

Cab.  Pero  si  estoy  solo,  señor  Perico,  y  yo  no  sé 
guisar. 

Per.         Pues  llégate  á  un  café.  Toma  un  duro.  Pero 

que  ya  estás  aquí.  (Vase  Cabezota  foro  izquierda.) 


ESCENA  II 

MANOLITA  y  PERICO 

Man.  Pero,  señor  Pedro...,  ¿por  qué  manda  usté  á 
pedir  too  eso? 

Per.  Es  que  tengo  yo  gusto  en  obsequiarte.  ¿No 

me  viste  anoche  en  Naranjeros  metido  allí 
en  un  rincón  comiéndote  con  estos  ojos? 

Man.         jAy,  pues  no  le  guipé  á  ustél 

Per.  Toas  las  noches  voy. 

Man.  ¿Le  gustan  á  usté  las  pataítas  y  ver  á  las  mu- 
jeres marcándose?  No  tié  na  de  particular... 
Eso  le  gusta  á  toos  los  hombres. 

Per.  Si  yo  no  voy  allí  por  eso...  no  voy  más  que 

por  ti. 

Man.         ¿Por  mí?...  ¡Ay,  qué  risa! 

Per.  Hace  ya  tiempo  que  siento  un  no  se  qué...  y 

cuando  cantas  me  digo:  pero  por  qué  no 
cantará  pa  que  la  oiga  yo  solo. 

Man.  Pues  si  es  capricho...  Yo  no  he  venio  á  este 
mundo  na  más  que  pa  eso...  pa  cantar  cuan- 
do me  lo  mandan,  y  pa  darle  á  los  pitos  y 
guiñar  los  ojos  y  zurra  que  es  tarde. 

Per.         ¿Pero  vas  á  cantarla  mí? 

Man.  Y  con  muchísimo  gusto.  Allá  va  la  canción 
de  moda. 

Per.         jBendita  seas! 

Música  * 

Man.  Ay,  que  yo  tengo  una  mina 

que  vale  mucho  dinero 


-  30  — 


y  pa  que  me  la  trabaje 
necesito  yo  un  minero. 
Que  suba  y  baje  á  la  mina 
y  dé  golpes  con  el  pico 
y  no  descanse  ni  duerma 
en  este  trabajo  rico. 

Ay,  minero,  ay,  minero, 
si  trabajas  verás  que  te  quiero. 
¡Ay,  qué  mina,  plata  final 
¡Ay,  Jesús!  lo  que  vale  esta  mina. 
Que  no  es  de  cobre  ni  bierro, 
ni  de  azogue,  ni  carbón, 
que  es  mina  de  cariñito 
y  dentro  hay  un  corazón. 
Un  corazón  pa  querer 
con  fatiguitas  de  muerte 
el  que  lo  sepa  coger 
ya  hizo  en  el  mundo  su  suerte 

Prepárate  y  baja 

por  el  ascensor, 

prepara  la  pala, 

prepara  el  farol. 

Prepárate  y  anda 

pa  la  explotación, 

que  tiene  esta  mina 

muy  rico  fiíón. 

Hablado 

Per.  ¡Me  tiés  loco! 

Man.  ¿Pero  eso  es  de  veras?  (¡Ay,  qué  encandilao 
está  este  tío!) 

Per  ¿No  te  da  vergüenza  salir  al  tablaot 

Man.  ¡áí  que  me  da,  señor  Pedro;  pero  con  el  co- 
lorete no  se  me  nota. 

Per.  Pues,  ea...  tú  no  cantas  más  que  pa  mi  so- 

lito. 

Man.         Pero  ¿y  los  garbanzos? 

Pf.r.  Los  garbanzos  los  deben  ganar  los  hombres 

pa  las  mujeres.  ¿Tú  no  has  pensao  nunca 
en  ir  una  mañanita  muy  trempano  á  la  pa- 
rroquia con  un  hombre  decente? 

Man.        ¿Yo?...  ¡Cá!  Ni  soñarlo.  Anda  la  parroquia. 

Per.  Yo  me  caso  contigo. 


—  31  — 


Man.        ¿Conmigo?  ¡Qué  gracia!  ¡Ja,  ja,  ja! 
Per.  Contigo. 

Man.        ¿De  veras?...  Pues  que  no  se  arrepienta,  (co- 
giéndole de  un  brazo.)  Andando  pa  la  parroquia. 


ESCENA  III 

DICHOS,  el  SEÑOR  ISIDRO  y  PACA,  por  la  izquierda.  Se  dirigen  al 
cobertizo 

Isid.  ¡Que  nos  metan  á  nosotros  en  tóos  estos  líos! 

Paca  ¡TOgracia! 

Per.  Hola...  ¿Ya  de  vuelta?  ¿Qué  ha  pasao  en  la 

Comisaría? 

Isid.  ¡Na!...  Que  ya  estamos  tóos  en  la  calle. 

Paca         ¿Y  la  chica? 

Per.  Adentro.  La  he  dejao  llorando. 

PACA  ¡Pobrecita!  (Vanseal  Bodegón.) 


ESCENA  IV 

MANOLITA  y  CABEZOTA 

Oab.  Aquí  esta  tóo. 

Man.         ¡Ay!  Los  alimentos,  (se  sienta  á  comer.; 

Per.  Sirve  á  la  Manolita,  Cabezota.  Señor  Isidro, 

yo  necesito  hablar  con  usté  sobre  una  cosa 

del  corazón. 
Isid.  Usté  dirá. 

Per.  ¿Qué  le  parecería  á  usté...  si  un  hombre  hon- 

rao...  vamos...  en  una  palabra...  Si  yo  me 
casara  con  Manolita. 

Isid.         (Qué  bruto.) 

Per.  ¿Qué  dice  usté? 

Isid.  Na. 

Per.  ¿Quié  usté  que  hablemos  ahí  dentro  cuatro 

palabras? 

Isid.  Lo  que  usté  quiera.  (Qué  animal.)  Cabezota, 

vete  preparando  la  comida  pa  nosotros  .. 
Aquí,  bajo  el  cobertizo... 


—  32  ~ 


Per.  ¡Vamos!...  Manolita...  Tengo  que  hablar  con 

aquí...  Hasta  luego.  Ya  sabes  lo  que  te  he- 
dicho.  Cuando  guste,  señor  Isidro,  (vanee  por 

el  Bodegón.) 


ESCENA  V 

DICHOS,  menos  PACA.  El  CABEZOTA  que  entra  con  el  servicio- 
del  café 

Man.        (pensativa.)  ¡Casarme  yo  con  el  señor  Perico!... 

¡Qué  barbaridad! 
Cab.         Oye...  hermana. 
Man.         ¿Y  por  qué  no? 

Cab.         ¿Pero  qué  te  pasa?  ¿Estás  pensativa?  ¿Te  ha 

hecho  daño  la  chuleta? 
Man.        No.  ¡Déjame  en  paz! 

Cab.  Es  que  podía  ser  la  falta  de  costumbre.  Por- 
que es  lo  que  pasa.  Mira.  A  mí  me  tocó  un 
duro  á  la  lotería  del  mes  pasao  y  me  compré 
un  kilo  de  salchichón  y  me  lo  comí  tóoy  has- 
ta el  papel  de  plata  y  ¿podrás  creer  que  me 
hizo  daño?...  ¡Claro!  La  falta  de  costumbre. 


ESCENA  VI 

DICHOS  y  PEPE  EL  LIBERAL  por  el  foro  izquierda 

Pepe  Yo  voy  á  ver  si  como  hoy  aunque  sea  de 
pizarra,  (viendo  á  Manolita.)  Hola;  Manolita... 
¿Tú  por  aquí  y  comiendo?  ¿Qué  es  esto,. 
Rio  ja?  ¿Me  permites? 

Man.        Bebe  lo  que  quieras. 

Pepe  (Bebe.)  Gracias.  ¡Pero  chica!...  Barra  de  Vie- 
na,  Rioja,  chuleta...?  ¿Tas  dao  el  festín  de  la 
Baltasara?...  ¿Pero  quién  t'hapagao  tóo  esto? 

Cab  .         Ha  sío  el  tío  Perico. 

Man.        Si  eres  mudo,  revientas. 

Cab.         ¿Y  usté  va  á  tomar  algo? 

Pipe  (sentándose.)  Lo  primero  asiento  y  luego  si  tú: 
quieres,  y  de  pizarra,  un  cocidito. 

Cab.         Yo  no  le  puedo  á  usté  fiar.  Si  Manolita  lo 


—  33  — 


manda  se  lo  pongo  en  la  cuenta  al  tío  Pe- 
rico. 

Pepe         Pero  oye...  ¿tú  puedes  mandar  eso? 

Cab.         Diga  usté  que  como  ella  quiera...  (vase  riendo 

siempre  y  vuelve  á  salir  y  pone  la  mesa  para  los  tíos, 
durante  la  escena.) 

Pepe         Manuela...  ¿Eso  es  verdá? 
Man  .        No  le  hagas  caso. 

Pepe  Mira,  si  yo  fuera  señora  como  tú,  y  me  sa- 

liera un  ultramarino  con  guita...  pero  que 
tóo  lo  que  quisiera. 

Man.        Es  que  ese  hombre  va  á  casarse  conmigo. 

Pepe  ¡Rediez!...  ese  es  el  premio  gordo  de  Navi- 
dad. 

M\n.         Pues  si  yo  quiero  lo  cobro. 

Pepe         Pues  cóbralo  cuanto  antes  y  que  me  traigan 

algo,  que  desfallezco. 
Man.        Yo  no  abuso. 

Pepe         No...  si  el  que  va  á  abusar,  soy  yo.  Cabezota, 

dame  un  pitillo. 
Cab  .         Se  man  acabao. 
Pepe         Pero  vete  por  una  cajetilla. 
Cab.         Venga  el  dinero. 
Pepe         Te  lo  debo. 
Cab.         ¡Ja!  ¡ja!  ¡ja! 

Pepe         Manolita...  ¿Me  quiés  prestar  diez  céntimos 

y  se  te  dirá  luego  pa  qué? 
Man.         Toma,  (se  los  da.) 

PEPE  Voy  por  cinco  pitillos.  (Vase  por  el  fondo  iz- 

quierda.) 

Man.  (Levantándose.)  Mucho  tarda  el  señor  Perico  y 
yo  me  voy.  Dile  que  le  espero  en  el  café  de 
Naranjeros.  Me  haré  de  desear. 

CAB.  Está  bien.  (Al  salir  Manolita  del  cobertizo  aparece 

en  la  calle  Robustiano.) 


ESCENA  VII 

MANOLITA,  CABEZOTA  y  ROBUSTIANO 

Man.  Robustiano. 

Rob.         ¿Estás  aquí  entoavía? 

Man.        Aquí  estoy.  ¿Qué  hay? 

3 


—  34  - 


Rob.  Estaba  por  darte  así  y  quitarte  ese  mal  vi- 

cio que  tienes  de  meterte  en  toas  mis  cosas. 

Man.         ¡Y  cuándo  tú  te  has  metió  en  las  mías! 

Rob.  Pero  á  tí,  escandalosa,  ¿quién  te  manda  ve- 

nir á  esta  casa,  á  ponerme  á  mal  con  esa 
mujer  con  quien  voy  á  casarme? 

Man.  ¡Casar! 

Rob.         No  mereces  ni  que  te  cruce  la  cara. 


ESCENA  VIH 

DICHOS  y  PERICO  por  la  puerta  del  establecimiento;  sale  á  tiempo 
de  oir  las  últimas  palabras 

Péri»         ¿Qué?...  (a  Robustiano.)  ¿A  quién  le  dice.ueted 

eso? 

Rob.  A  esa  mujer.  ¿Y  usté  quién  es  para  pregun- 

tármelo? 

Per.  (Cogiéndole  de  las  solapas  y  zarandeándole.)  Yo  SOy 

quien  me  dá  la  gana. 
Man.        Desnúdele  usté. 
Cab  .         Lu  hace  polvo. 

ROB.  Suelte  USté.  (Desasiéndose  ) 

Per.  ¿Pero  qué  ha  pasado  aquí?...  ¿Qué  es  esto, 

Manuela? 

Rob.  ¡Ah,  vamos!...  Usté  dispense.  ¡Tié  gracia! 

Recoge  usté  lo  que  yo...  ¡Va  usté  bien,  buen 
amigo!...  ¡Ja,  ja,  ja!  (vase  fondo.) 

Man.         (Reconcentrado.)  ¡Ladrón! 

Cab.  ¡Maldita  sea! 

Per.        a  ¡Habla,  Manolita!  ¿Quién  es  ese  hombre? 
Man  .         ¿Pero  usté  quién  es  pa  pedirme  á  mí  cuen- 
tas? ¿Es  usté  mi  señor  padre?  \Hé  gracia! 
Per.  ¡Pero  Manuela! 

Man.         ¡Qué  Manuela  ni  qué  Simón!  Yosoy  así.  Si 
me  quiere  usté  asi  me  toma  y  si  no  me  deja 

y  pata.  (Mirando  al  hacer  mutis.)  (¡Este  Cae!) 
(Vase  primera  izquierda.) 


—  35  — 


ESCENA  IX 

PERICO  y  CABEZOTA 

Per.  ¡Qué  iba  yo  á  hacer! 

Cab.         (Acercándose.)  ¡Señor  Perico!. .  Mi  hermana  es 

güeña... 
Per.  ¡Déjame  en  paz! 

Cab.         ¡Ella  le  tié  á  usté  ley! 
Per.  ¿Te  ha  dicho  algo? 

Cab.         Que  le  esperaba  á  usté  en  el  café. 
P-.R.  ¿En  el  café?  Adiós,  Cabezota. 

Cab.  ¿Va  usté  á  buscarla? 

Per.  ¿Yo?...  No  faltaba  más.  ¡En  el  café!  (vase  pri- 

mera izquierda.) 

•Cab.  (viéndole  marchar.)  ¡He  perdió  un  cuñaol...  \Y 

qué  cuñaol  Con  dos  tiendas  de  comestibles. 

(Vase  por  el  bodegón.) 


ESCENA  X 

RODOLFO  por  el  foro  izquierda  y  á  poco  por  el  mismo  sitio  PEPE 
EL  LIBERAL  fumando  un  pitillo 

Rod.  Voy  á  ver  si  veo  á  Mariquita...  ¿En  qué  pá- 
gina estará?  Habrá  llegado  ya  al  fallecimien- 
to de  Mimí.  (Mirando  por  la  puerta  del  estableci- 
miento.) 

Pepe  Yo  no  sé  cómo  me  las  compongo,  pero  por 

más  vueltas  que  doy  siempre  vengo  á  parar 
al  mismo  sitio...  y  es  el  hambre. 

Rod.         Está  en  el  mostrador  ...  Me  ha  visto,  (saca  un 

libro  y  lo  enseña  desde  la  puerta.)  A  ver  SÍ  Sale. 

Pepe  ¿Qué  jeribeques  está  haciendo  ese  joven? 

Rod.  jLas  trece!...  Las  trece  noches... 

Pepe  ¡Anda!...  Este  es  el  de  los  libros. 

Rod.  (volviéndose.)  ¿Qué  dice  usté? 

Pepe  ¿Usté  es  el  novio  de  mi  sobrina? 

Rod.  ¿Eh? 

Pepe  ¿El  que  le  dedica  los  libros?  Hable  usté  con 
.  confianza. 


—  86  — 


Rod.  Pero... 

Pepe         Yo  le  caBO  á  usté,  joven. 

Rod  .         ¿De  veras? 

Música 

Pep*  Hágase  usté  cuenta 

que  estoy  ordenao. 
In  nomini  Patri... 
Ya  está  usté  casao. 

Rod.  ¿Qué  me  dice  usté? 

Pepe  Que  no  está  usté  solo 

que  yo  le  protejo, 
si  usté  dice  voló.  * 

Rod.  Pues  lo  digo  y  adelante, 

pa  mí  ya  es  usté  mi  tío. 


ESCENA  XI 

DICHOS  y  MARÍA  DE  LA  LUZ,  saliendo- 

M.  Luz         Mi  tío  Pepe  con  Rodolfo. 
Pepe  Ahora  sí  que  armo  yo  el  lío. 

Rod.  Mariquita  de  la  Luz. 

Pepe  ¡Mi  sobrina!  Ven  acá. 

M.  Luz         ¡Ay,  Dios  mío,  si  me  ven! 
Pepe  No  hagas  cpso  tú  de  na. 

Ya  os  veo  casados 
como  manda  Dios. 
Ya  ha  tenido  esta 
un  chiquillo  ú  dos. 
»      Yo  les  alimento 
con  el  biberón, 
y  para  dormirlos 
les  canto  así  yo. 
Duérmete  niño  hermoso,  sí 
al  dulce  son  del  Kake  Wal, 
mira  que  viene  el  coco  y 
si  lloras  tú  te  llevará. 
Rod.        i    Pues  vaya  un  son  para  dormir 
M.  Luz     í    y  un  movimiento  tan  atroz. 
Rod.  No  duerma  usted  al  chico  asL 

M.  Luz         No  lo  consiento,  no  señor. 


—  37  — 


Si  no  quiere  Kake  Wal 
una  copla  cantaré, 
pa  que  duerma  pronto  el  chico 
y  ahora  mismo  vais  á  ver. 
Las  uvita  de  tu  parra 
están  diciendo  comerme, 
y  los  pampanitos  dicen 
que  viene  el  guarda,  que  viene. 
Carne  de  mi  carne, 
huesecitos  de  mis  propios  huesos, 
que  requeteque,  te  que  te  que 
que  te  farta  el  conocimiento. 

(Repiten.  Acaban  el  número  bailando  los  tres.) 

Hablado 

Pepe  Y  ahora  á  ver  á  los  padres.  Ha  llegao  la  mía. 
M.  Luz      No  por  Dios. 

Rod.  Mire  usté  que  el  padre  de  esta  usa  un  ga- 
rrote que  parece  una  mesa  de  noche. 

Pepe  Como  si  no.  (Llamando.)  Isidro...  Paquita... 
Ahora  veréis. 

Rod.        Usted  paga  el  árnica. 


Pepe 


Rod. 
M.  Luz 


ESCENA  XII 

DICHOS,  PACA  é  ISIDRO  por  el  establecimiento 

Paca         ¿Otra  vez  tú  aquí?  Y  tú,  María,  ¿qué  haces 

con  estos  golfos? 
Isid.  (a  Pepe.)  ¿Pero  es  que  tú  te  has  propuesto 

quitarnos  la  vida?  (a  Rodolfo.)  Y  usté  ¿qué 

quiere? 
Rod.  ¿Yo? 

Pepe  (a  Rodolfo.)  Usted  el  pico...  que  yo  soy  su  ad- 
ministrador. 

Isid.  Habla...  pero  pronto  que  no  tengo  ganas  de 

oir  sermones. 

Pepe  (con  caima )  ¡Amados  hermanos  míosl  No  ha- 
blo yo...  Va  á  hablar  el  padrón.  Rodolfo 
Delgado. 

Rod.         Y  Horma...  y  Hormaechea. 


—  S8  — 


Fepe  Veinticinco  años  y  en  la  casilla  del  estado 

una  ese,  ú  sease  soltero. 
Paca         ¿Pero  á  qué  viene  todo  esto? 
Isid.  ¡Déjalo! 

Pepe  María  de  la  Luz,  Lobo  por  tí  (señalando  »  isi- 

dro )  y  León  por  esta  (Señalando  á  Paca.)  ¡Dos 
fieras!  Veintitrés  años.  Casiila  también  con 
ese.  Observaciones.  Se  aman.  Los  padres  do 
la  Lobo  dicen  que  nones  y  su  tío  que  sisis. 

Roo.  Eso. 

Isid.  Y  se  te  ba  olvidao  la  firma  del  cabeza  de  fa- 

milia que  Soy  yo  y  VOy  á  firmar  (Amenazán- 
dole.) 

M.  Luz      (sugetándoie )  ¡Padre! 
Rod  .         ¡El  árnica! 

Pepe         Pero  que  bable  la  chica.  A  ver  tú,  ¿á  quién 

quieres?  ¿A  Robustiano  ó  á  Delgado? 
Mi  Luz      ¡Yo! .. 

Pepe         Habla  sin  miedo.  Mira  que  es  pa  toa  la  vida. 

M.  LUZ        Pues  yo...  á  ese  (Señalando  á  Rodolfo.) 

Rod.         QAy,  me  ha  llenado  la  casilla  del  corazón!) 

Pepe  A  ese...  á  ese...  que  es  lo  que  vais  á  deeir 
muy  pronto  ..  porque  ese  ee  la  lleva  y  yo  soy 
su  cómplice.  La  cbica  tié  veintitrés  años  y 
pué  disponer  de  lo  suyo  y  casarse  aunque 
sus  opongáis. 

Paca         Isidro,  ¿no  oyes? 

Isid  Sí...  quieren  depositarla. 

Pepe  Uso;  en  mi  casa. 

Paca         Pero  ¿tú  tiés  casa,  arrastrad? 

Pepe         Sí,  señor,  frente  al  Banco,  en  otro  banco. 

Paca         Si  no  me  valiera... 

Isid.  No  demos  escándalos  que  estamos  en  la 

calle. 


ESCENA  XIII 

DICHOS  y  EL  CABEZOTA  con  una  sopera  y  una  fuente 

Cab.         Aquí  está  la  sopa  y  el  cocido. 
Isid.         (a  paca.)  Espera.  (Qué  idea  se  me  ha  ocu- 
rrido.) 


— .  39  — 


Pepe  Conque  ya  estáis  notificaos. 

ROD.  ESO,  notificaos.  (Hacen  medio  mutis.) 

Isid.  (Transición.)  Pero  oye,  Pepe...  No  te  vayas 

porque  vamos  á,  comer.  ¿Si  gustas? 
Pepe         Yo  no  acepto  Ja  comida  de  los  burgueses. 
Rod  .  Eso. 

Isid.  Pues  haces  mal,  porque  nuestra  próbeza  te  la 

ofrecemos  de  corazón. 

Pkpe         (Me  adulan...)  Hombre,  si  es  de  corazón... 

A  corazón  no  le  gana  nadie  á  Pepe  el  Libe- 
ral.. Acepto  para  que  veáis  lo  liberal  que 
soy  yo. 

Isid.  Cabezota...  otro  cubierto. 

''acá         (Ya  entiendo.)  Siéntate. 

Isid.  María,  á  la  mesa.  Joven,  si  usté  gusta... 

Rod  .         Muchas  gracias. 

M.  Luz      (¡Qué  cambio  ha  dao  mi  padre!) 

(Cabezota,  durante  esta  escena,  ha  unido  dos  veladores 
y  en  ellos  ha  puesto  la  mesa.  Se  sientan  á  comer.)  (1) 

Isid.  (a  Paca.)  Echale  mucho  á  Pepe,  que  este  tié 

buen  diente. 

Pepe         ¡Rediez!...  ¡Qué  sopa!  ¡Y  qué  garbanzos!  ¡Qué 

cara  tienen  1  (come.) 
Isid.  -        Pero  dale  morcilla,  mujer... 
Pepe         Vino...  Cabezota. 
Paca         Sácate  una  de  Rioja. 
M.  Luz      (¡Qué  hambre  tiene  el  tio!) 
Pepe  Cabezota...  más  pan. 

Rod.         Cómo  traga  mi  protector. 


ESCENA  XIV 

DICHOS,  MANOLITA  y  el  SEÑOR  PERICO  primera  izquierda 

Per.  Que  tú  no  vuelves  al  café. 

Man.  Lo  que  quieras,  hijo. 

Pepe  ¡Anda!  La  Manolita  con  el  tío  Perico.  Que 

sea  enhorabuena. 

Man.  Muchas  gracias. 

Paca  ¿Por  qué? 

Isid.  Porque  se  casa. 


(l)    María  de  la  Luz— Paca-  Isidro— Pepe. 


—  40  — 


Man  .        Ni  más  ni  menos. 

Rod.         Pero  señor  Pepe...  ¿Cuándo  acaba  usted? 

Pepe  Déjeme  usté  en  paz.  ¿No  habría  por  ahí  unas 

tajaditas  de  bacalao? 
Isid.  Cabezota.,  bacalao. 

Rod.         (¡Caracoles!...  Me  parece  á  mí  que  á  este  el 
cocido  lo  vuelve.) 


ESCENA  XV 

DICHOS,   ROBÜSTIANO,   ATANASIO  y  REMEDIOS  íoro  izquierda 

Rob.         Vengan  ustés  sin  cuidao,  que  á  mí  en  esa 

Casa  no  Se  me  niega  na.  (Acercándose  al  coberti- 
zo.) ¡Recontra!...  Pepe  el  Liberal  aquí  y  co- 
miendo... y  Manolita  del  brazo  del  señor 
Perico...  A  la  paz  de  Dios,  8eñoreS.  (Manolita 
y  el  señor  Pedro  se  sientan  al  lado  de  María  de  la 
Luz.) 

Pepe         ¿Usté  gusta,  pollo? 

Man.  Tengo  el  gasto  de  presentarle  á  usted  á  mi 
esposo. 

Rob.         Señor  Isidro...  Estos  infelices  (señalando  á 

Atanasio  y  Remedios.)  me  han  buscao,  y  COmO 

saben  que  yo...  están  los  pobres  arrepentios 
de  lo  que  han  hecbo  y... 

REM.  (A  Atanasio.)  Padre,  ¿no  Ves'?  (Señalando  á  Pepe.) 

Atan.  Pepe  atracándose...  ¡El  que  nos  iba  á  colo- 
car! 

Isid.  Robustiano...  yo  lo  siento...  pero  aunque 
U6té  venga  y  los  abone  yo  no  puedo  hacer 
nada,  porque  desde  hoy  tengo  administra- 
dor, que  lo  es  mi  querido  hermano  Pepe. 

Man.  ¡Olé! 

Isid.  Que  se  encarga  del  establecimiento. 

Pepe         (Dando  un  salto.)  ¿Yo?...  ¿El  administrador?... 

¿y  de  una  casa  de  comidas'?  (üándo«e  tono.) 

Yo  lo  tiento  mucho...  pero  aquí  no  estamos 

para  mantener  vagos.  El  que  quiera  comer 

que  trabaje. 

Atan.  ¡Qué  liberal  eres!...  Como  todos.  Nos  levan - 
tasto  de  cascos  pa  que  nos  fuéramos  y  era 
pa  esto. 


—  41  — 


Kem. 
Rob. 

Pepe 

.  ISID. 

Pepe 

Rob. 
Pepe 


Man. 

Rob. 

Pepe 

Man. 
Rob. 

I8ID. 

Rob. 
Rod. 


ISID. 
PfiPE 

Rod. 
M.  Luz 
Pepe 

Man. 
0  Rod. 


M.  Luz 

Man. 

Pepe 

Atan. 


Pa  quedarse  él. 
Pero  señor  Isidro... 

(isidro  va  á  hablar.) 

(interrumpiéndole.)  Deja  á  tu  administrador. 
¿Tiés  ahí  un  puro? 

(Dándosele.)  Toma. 

Gracias,  (a  Robustiano.)  ¿Tiene  usté  una  ceri- 
lla? 

Ahí  va.  (Dándole  la  caja.) 

(Después  de  eucender  y  guardarse  la  caja.)  Déme 
U8té  esa  mano.  (Robustiano  le  da  la  derecha.) 

No...  la  otra. 

¡Le  ha  tomao  por  un  perro  de  aguas! 
Pero... 

Déme  usté  esa  mano...  y  de  verano.  (Empu- 
jándole.) 

Y  á  tomar  el  sol. 
Pero,  ¿por  qué? 

No  pida  ttsté  explicaciones,  que  aquí  ya  le 

hemos  conocido. 

Bueno.  Peor  pa  ustés.  (vase.) 

Y  mejor  pa  mí. 


ESCENA  ULTIMA 

DICHOS  menos  ROBUSTIANO 

(A  Pepe.)  Echame  al  otro. 
(a  Rodolfo.)  Joven...  déme  usté  la  mano. 
No  me  da  la  gana,  que  es  pa  echarme. 
¡Pero  tío  Pepe!... 

A  clase  y  cuando  tenga  usté  carrera  y  la 
pitá  usté  mantener,  vuelve  usté  por  ella. 
Este  liberal  se  ha  hecho  conservador. 
Mariquita  de  la  Luz,  mañana  te  traigo  El 
amor  en  solfa,  El  mal  de  amores  y  El  amor  vela 
para  que  no  me  olvides. 
Yo  no  te  olvido. 

Si  no  te  Olvida.  (Vase  Rodolfo.) 

Y  vosotros  adentro  y  á  la  cocina  á  trabajar, 
¡holgazanes! 

Anda,  Remedios.  ¡Qué  no  hará  uno  por  los 
garbanzos! 


—  42  - 


REM.  ¡Tié  USté  razón,  padre!  (Vanse  por  el  bodegón.) 

Pepe  Aquí  tié  que  andar  tóo  el  mundo  muy  dere- 

cho y  trabajar  mucho. 

Isid.  Tiés  razón...  Venga  esa  mano. 

Pepe  Choca,  chico.  (Dándosela.) 

Isid.  Y  como  tú  no  has  hecho  na  en  esta  vida 
más  que  estorbar...  Ahora  te  largas. 

Man.         ¡Tié  gracia! 

Pepe  Ahora  mismo  me  voy  al  Juzgao  á  pedir  el 

depósito  de  la  chica. 
Paca         Isidro,  ¿qué  haces? 
M.  Luz      ¡Pero  padre!... 

Isid.  Ven  acá,  hombre...  Esto  no  ha  sío  más  que 

una  broma. 

í  epe  Pues  mira,  no  gastes  esas  bromas,  que  me 

.  cortas  la  digestión  y  yo  te  prometo  que  bí 
me  aseguras  el  cocido,  ya  no  soy  ni  liberal 
ni  na. 

Man.         Y  dice  muy  bien,  (ai  público.) 

Que  en  este  país  perdido 
del  cocido  nacional, 
el  que  asegura  el  cocido 
no  quiere  ser  liberal. 


telón  rápido 


OBRAS  DRAMATICAS  DE  PERRÍN  Y  PALACiOS 


Villa...  y  Palos. — Fantasía  política- cómico -lírica,  en  un  acto 
y  cinco  cuadros.  Original  y  en  verso.  Música  del  maestro 
Nieto. 

¡Quién  fuera  ella.'- Cuadro  cómico-lírico  en  un  acto.  Original 
y  en  verso.  Música  del  maestro  Nieto. 

Solteros  entre  paréntesis. — Juguete  cómico  en  un  acto.  Origi- 
nal y  en  verso. 

La  Pilarica. — Zarzuela  cómica  en  un  acto.  Original  y  en  ver- 
so. Música  del  maestro  Reig. 

De  caza. — Juguete  cómico  en  un  acto.  Original  y  en  verso. 

Miss  Eva. — Disparate  cómico  lírico  en  un  acto,  y  tres  cua- 
dros. Original  ,  en  prosa  y  verso.  Música  del  maestro  Reig. 

Tarjetas  al  minuto. — Juguete  cómico-lírico  en  un  acto.  Ori- 
ginal y  en  verso.  Música  del  maestro  Gómez. 

El  Zaragozano. — Almanaque  cómico-lírico-político  en  un  acto 
y  cinco  cuadros.  Original  y  en  verso.  Música  del  maestro 
Reig. 

^hin-chin. — Disparate  cómico-lírico  en  un  acto.  Originaly  en 
verso.  Música  del  maestro  Nieto. 

El  Club  de  los  feos. — Extravagancia  cómico-lírica  en  un  acto 
y  tres  cuadros.  Original  y  en  verso.  Música  de  los  maestros 
Rubio  y  Espino. 

Caralampio. — Juguete  cómico-lírico  en  un  acto.  Original  y  en 
verso.  Música  del  maestro  Reig. 

Madrid  en  el  año  dos  mil — Panorama  lírico  fantástico  invero- 
símil de  gran  espectáculo,  en  dos  actos  y  diez  cuadros.  (Es- 
crito en  verso  sobre  el  pensamiento  de  una  novela  de  ÍSou- 
vestre.)  Música  de  los  maestros  Nieto  y  Rubio. 

Cuerpo  de  baile. — Apropósito  en  un  acto.  Original  y  en  verso. 
(En  colaboración  con  Jackson  y  Prieto.)  Música  de  los 
maes'ro  Rubio  y  Espino. 

El  siete  de  Julio. — Episodio  madrileño,  en  un  acto  v  tres 
cuadros.  Originaly  en  verso.  Música  de  los  maestros  Rubio 
y  Espino. 

Don  Dinero. — Zarzuela  en  un  acto  y  cuatro  cuadros.  Original 
y  en  verso.  Música  de  los  maestros  Rubio  y  Espino.  (Ter- 
cera edición.) 

Una  señora  en  un  tris. — Juguete  cómico  en  un  acto  y  dos  cua- 
dros. (Escrito  en  verso  sobre  el  pensamiento  de  una  nove- 
la )  (Tercera  edición.) 

Los  inútiles. — Revista  cómico-lírica,  en  un  actoyseiscdadrosr 
Originaly  en  verso.  Música  del  maestro  Nieto.  (Cuarta 
edición. 


Muevles  husados. — Saínete  lírico,  en  un  acto.  Original  y  en 
verso.  Música  del  maestro  Nieto. 

Apuntes  del  natural. — Cuadro  cómico-lírico  pictórico,  en  un 
acto  y  cinco  cuadros.  Originaly  en  verso.  Música  del  maes- 
tro Rubio.  (Tercera  edición.) 

•Certamen  JSacional. — Proyecto  cómico-lírico,  en  un  acto  y 
cinco  cuados.  Original  y  en  verso.  Música  del  maestro 
Nieto.  (Séptima  edición.) 

La  cruz  blanca. — Zarzuela  de  gran  espectáculo,  en  un  acto  y 
cinco  cuadros.  (Escrito  en  prosa  y  verso  sobre  el  pensa- 
miento de  una  novela.)  Música  de  Brull.  (Sexta  edición.) 

Las  dos  madejas.  —  Juguete  cómico-lírico,  en  un  acto.  Original 
y  en  verso.  Música  del  maestro  Estellós. 

Liquidación  general. — Almoneda  cómico-lírica-fantástica,  en 
un  acto  y  tres  cuadros.  Original  y  en  verso.  Música  del 
maestro  Nieto. 

Los  Primaveras. — Revista  cómico-lírica,  en  un  acto  y  seis 
cuadros.  Or  ginal  y  en  verso.  Música  del  maestro  Nieto. 

Las  tres  B  B  B — Revista  en  un  acto  y  cinco  cuadros.  Origi- 
nal y  en  verso.  Música  del  maestro  Rubio. 

Al  otro  mundo! — Pasillo  cómico-lírico,  en  un  acto.  Original  y 
en  verso.  Música  de  los  maestros  Marqués  y  Reig. 

La  de  Roma. — Juguete  cómico-lírico,  en  un  acto.  Originaly 
en  verso.  Música  del  maestro  Reig. 

Misa  de  Réquiem — Saínete  lírico,  en  un  acto.  Original  y  en 
verso.  Música  del  mae>tro  Nieto. 

Muestras  sin  valor. — Revista  en  un  acto  y  cuatro  cuadros. 
Música  del  maestro  Nieto. 

El  diamante  rosa. — Zarzuela  de  gran  espectáculo,  en  dos  ac- 
tos y  diez  cuadros.  (Escrita  en  verso  sobre  el  pensamiento 
de  una  novela.)  M.  del  maestro  Marqués.  (Segunda  edic.) 

Las  alforjas. — Zarzuela  cómica  en  un  acto.  Original  y  en 
vers  >.  Música  del  maestro  Nieto. 

Los  belenes. — Saínete  lírico,  en  un  acto.  Original  y  en  verso. 
Música  del  maestro  Nieto.  (Segunda  edición.) 

Hotel  105  —  Saínete  lírico  en  un  acto.  Original  y  en  verso. 
Músi  a  del  maestro  Rstellés. 

jEl  '  rimero! — Saínete  lírico  en  un  acto.  Original  y  en  verso. 
Músi.  a  del  maestro  Nieto. 

Entrar  en  la  casa. — Juguete  cómico-lírico,  en  un  acto.  Origi- 
nal y  en  verso.  Música  del  maestro  Valverde  (hijo.} 

¡Losdosmillones! — Extravagancia  cómico-lírica,  en  un  acto  y 
cinco  cuadros,  en  verso.  (Arreglo  de  una  obra  francesa.) 
Música  del  maestro  Nieto. 

Amores  Nacionales. — Apuntes  para  un  viaje,  en  un  acto  y 
seis  cuadros.  Original  y  en  verso.  Música  de  los  maestros 
Marqués  y  Nieto.  (Segunda  edición.) 

El  Cañón. — Zarzuela  de  gran  espectáculo  en  tres  actos  y 
nueve  cuadros.  Original  y  en  verso.  Música  del  maestro 
Marqués. 


La  Salamanquina. — Zarzuela  cómica  en  un  acto  y  tres  cua 
dros.  Original  y  en  verso.  Música  del  maestro  Marqués. 
(Segunda  edición.) 

El  novio  de  su  señora. — Juguete  cómico -lírico  en  un  acto. 
Original  y  en  verso.  Música  del  maestro  Valverde  (padre). 

El  Cervecero — Zarzuela  cómica  en  un  acto  y  dos  cuadros. 
Original  y  en  verso.  Música  del  maestro  Valverde  (hijo). 

La  Cencerrada. — Zarzuela  cómica  en  un  acto.  Original  y  en 
verso.  Música  del  maestro  Giménez. 

Las  Mariposas. — Zarzuela  cómica  en  un  acto.  Original  y  en 
verso.  Música  del  maestro  Marqués. 

Las  varas  de  la  justicia. — Zarzuela  cómica  en  un  acto.  Origi- 
nal y  en  verso.  Música  del  maestro  Nieto 

El  Cornetilla. — Zarzuela  cómica  en  un  acto.  Original  y  en 
verso  Música  del  maestro  Marqués.  (Segunda  edición.) 

El  Abate  San  Martín.— Zarzuela  en  un  acto  y  dos  cuadros. 
Original  y  en  verso.  Música  del  maestro  Marqués. 

El  hijo  del  amor. — Zarzuela  en  un  acto  y  tres  cuadros.  Origi- 
nal y  en  verso.  Música  del  maestro  Rubio. 

Los  Bomberos. — Juguete  cómico-lírico  en  un  acto  y  en  verso 
(Arreglo  de  una  obra  francesa.)  Música  del  maestro  Val- 
verde  (hijo.) 

Calar  un  novio. — Juguete  cómico  en  acto  y  en  verso.  (Es- 
crito sobre  el  pensamiento  de  una  obra  francesa.) 

Alcázar. — Juguete  cómico  en  un  acto  y  en  verso.  Arreglo  dex 
francés.) 

El  Sábado.— Saínete  lírico  en  un  acto.  Original  y  en  verso. 
Música  del  maestro  Nieto. 

Roberto  el  diablo. — Zarzuela  cómica  en  un  acto.  Original  y 
en  verso.  Música  de  los  maestros  Rubio  y  Estellós. 

El  Testarudo. — Viaje  cómico-lírico  de  gran  espctácuio  en  un 
acto  y  seis  cuadros  y  en  verso.  (Escrito  sobre  el  pensa- 
miento de  una  novela.)  Música  de  los  maestros  Brull  y  Es- 
tellés.  (Segunda  edición.) 

Los  amigos  de  Benito. — Zarzuela  cómica  en  un  acto  y  en  ver- 
so. (Arreglo  del  francés.)  Música  del  maestro  >antonja. 

La  Maja.— Zarzuela  cómica  en  un  acto  y  tres  cuadros.  Origi- 
nal y  en  verso.  Música  del  maestro  Nieto.  (Segunda  edi- 
ción ) 

Se  alquila  un  padre. — Juguete  cómico  en  un  acto.  Original  y 
en  verso. 

Pedro  Jiménez. — Comedia  en  dos  actos  y  en  prosa. 

El  Gaitero. — Zarzuela  en  un  acto  y  tres  cuadros.  Original  y 
en  verso.  Música  del  maestro  Nieto. 

Cuadros  disolventes. — Apropósito  cómico-lírico -fantástico  in- 
verosímil, en  un  acto  y  cinco  cuadros.  Original,  en  verso  y 
prosa.  Música  del  maestro  Nieto. 

El  Saboyan o.— Zarzuela  en  un  acto  dividido  en  cuatro  cua- 
dros. Original  y  en  verso.  Música  de  los  maestros  D.  Ma- 
nuel Fernández  Caballero  y  D.  Manuel  Chalons. 


Irastos  vigjos. — Juguete  cómico  en  un  acto,  verso.  Original. 
Madrid  de  noche. — Silueta  cómica-lírica  en  un  acto  y  nueve 

cuadros  Original,  en  prosa  y  verso.  Música  del  maestro 

Joaquín  Val  verde  (hijo.) 
El  petrolero. — Juguete  cómico  en  dos  actos  y  en  prosa. — 

Original. 

Las  españolas. — Portfolio  cómico -lírico  de  gran  espectáculo 
en  un  acto  y  siete  cuadros.  Original  y  en  verso.  Música 
del  maestro  Nieto 

El  Seminarista. — Zarzuela  cómica  en  un  acto  y  cuatro  cua- 
dros. Original  y  en  prosa.  Música  del  maestro  Nieto. 

Pepe  Gallardo. — Zarzuela  cómica  en  un  acto  y  dos  cuadros. 
Original  y  en  verso.  Música  del  maestro  D.  Ruperto 
Chapí.  (Cuarta  edición.) 

La  Batalla  de  Tetuán. — Zarzuela  cómica  en  un  acto  y  tres  cua- 
dros. Original  en  prosa.  Música  del  maestro  Val  verde,  hijo. 

Bettina. — Juguete  cómico  lírico  en  un  acto.  Original  y  en 
prosa.  Música  del  maestro  Val  verde,  hijo. 

MI  clavel  roja.— Zarzuela  en  tres  actos  y  siete  cuados.  Mú- 
sica del  maestro  Bretón. 

La  Chiqueta  bonica. — Zarzuela  cómica  en  un  acto  y  tres  cua- 
dros. Original  y  en  verso.  Música  del  maestro  Nieto. 

El  traje  de  boda. — Saínete  lírico  en  un  acto  y  tres  cuadros. 
Original  en  prosa  y  en  verso.  Música  de  los  maestros 
Rubio  y  Lleó. 

El  Testamento  del  Siglo. — Apropósito  en  un  acto  y  cuatro  cua- 
dros. Original  y  en  verso.  Música  de  los  maestros  Caballe- 
ro y  Nieto. 

La  seña  Frasquita  — Zarzuela  cómica  en  un  acto,  dividido  en 
cinco  cuadros.  Original  y  en  prosa.  Müsioa  del  maestro 
D.  Ruperto  Chapí. 

Don  Gonzalo  de  Ulloa. — Zarzuela  cómica  en  un  acto  y  cuatro 
cuadros.  Original  y  en  pro^a.  Música  del  maestro  Rubio. 

El  guante  blanco. — Juguete  cómico  en  dos  actos  y  en  prosa. 

El  juicio  oral. — Proceso  cómico-lírico  en  un  acto  dividido 
en  cinco  cuadros.  Original  en  verso  y  prosa.  Música  del 
maestro  Rubio.  (Tercera  edición.) 

El  barbero  de  Sevilla. — Zarzuela  cómica  en  un  acto  dividido 
en  tres  cuadros.  Orig  nal  y  en  prosa.  Música  de  los 
maestros  Nieto  y  Giménez.  (Tercera  edición.) 

Correo  interior. — A  propósito  cómico-lírico  en  un  acto,  divi- 
dido en  cinco  cuadros  Original  en  prosa  y  verso.  Música 
de  los  maestros  Nieto,  Cereceda  y  Giménez. 

La  Soleá. — Juguete  cómico-lírico  en  un  acto.  Original  y  en 
prosa.  Música  de  Mario  Fernández  de  Lapuente. 

Enseñanza  libre. — Apropósito  cómico-lírico  en  un  acto  y  cinco 
cuadros.  Original.  Música  del  maestro  Giménez.  (Cuarta 
edición). 

La  manta  zamorana. — Zarzuela  en  un  acto  y  en  prosa.  Origi- 
nal. Música  del  maestro  Caballero.  (Segunda  edición.) 


La  torre  del  Oro. —  Zarzuela  en  un  acto,  en  prosa  y  verso. 
Original.  Música  del  maestro  Giménez.  (Segunda  edición.) 

El  morrongo.  Entremés  lírico  (cuasi  parodia).  Música  del 
maestro  Giménez.  (Segunda  edición.) 

Cuadros  vivos.  -  Pasatiempo  cómico-lírico  en  un  acto  dividido 
en  cuatro  actos.  Original.  Música  del  maestro  Ohapí. 

La  morenita. — Zarzuela  cómica  en  un  acto,  dividido  en  cua- 
tro cuadros.  Original  y  en  prosa.  Música  del  maestro  Gi- 
ménez. 

El  General. — Entretenimiento  cómico-lírico  en  un  acto  divi- 
dido en  dos  cuadros.  Original  y  en  prosa.  Música  del  maes- 
tro Giménez. 

El  trueno  gordo.—  Parodia  cómico  lírica-política  en  un  acto 
dividido  en  cuatro  cuadros.  Música  del  maestro  Giménez. 

lia  Camarona.— Zarzuela  cómica  en  un  acto  dividido  en  tres 
cuadros.  Música  d$l  maestro  Giménez.  (Segunda  edición.) 

El  automóvil,  mamá.— Juguete  cómico-lírico  en  un  acto,  divi- 
dido en  tres  cuadros.  Original.  Música  de  los  maestros  Ca- 
lleja y  Lleó. 

Bohemios.  —  Zarzuela  en  un  acto  dividido  en  tres  cuadros.  Mú- 
sica del  maestro  Vives.  (Séptima  edición.) 

El  Húsar  de  la  Guardia. — Zarzuela  en  un  acto  dividido  en 
tres  cuadros.  Música  de  los  maestros  Giménez  y  Vives. 
(Segunda  edición). 

•Cascabel. — Opereta  cómica  en  un  acto,  dividido  en  tres  cua- 
dros. Mú  ica  del  maestro  Giménez. 

La  Libertad. — Zarzuela  en  tres  actos,  divididos  en  seis  cua- 
dros. Música  de  los  maestros  Giméaez  y  Vives. 

La  Favorita  del  Rey. — Opereta  cómica  en  un  acto,  dividido  en 
tres  cuadros.  Música  del  maestro  Vives. 

Las  Granadinas. — Sainete  en  un  acto,  dividido  en  cuatro 
cuadros,  original  y  en  prosa.  Música  de  los  maestros  Gi- 
ménez y  Vives. 

La  Reina. — Sainete  lírico  en  un  acto,  dividido  en  tres  cua- 
dros. Original.  Música  del  maestro  Chapí. 

jLibertad!— Zarzuela  en  un  acto,  dividido  en  cuatro  cuadros. 
Refundida.  Música  de  los  maestros  Giménez  y  Vives 

El  rey  del  petróleo. — Viaje  extravagante  en  un  acto,  dividido 
en  cuatro  cuadros,  en  prosa.  Música  del  maestro  Chapí. 

La  venta  de  la  Alegría.— Zarzuela  en  un  acto,  dividido  en 
tres  cuadros.  Original  y  en  prosa.  Música  del  maestro  Gi- 
ménez. 

El  diablo  ver  de.— Opereta  cómica  en  un  acto  dividido  en  cua- 
tro cuadros.  Original  y  en  prosa  Música  de  los  maestros 
Giménez  y  Vives. 

La  Mariflores. — Zarzuela  cómica  en  un  acto,  dividido  en  tres 
cuadros.  Original  y  en  piosa.  Música  del  maestro  Nieto. 

Cinematógrafo  Nacional.  —Revista  en  un  acto,  dividido  en 
siete  cuadros.  Original.  Música  del  maestro  Giménez.  (Se- 
gunda edición.) 


La  bandera  Coronela. — Opereta  en  un  acto,  dividido  en  dos 
cuadros.  Original  y  en  prosa.  Música  del  maestro  Giménez- 
lía  cabeza  popular.— Opereta  en  un  acto,  dividido  en  tres  cua. 
dros.  Original  y  en  prosa.  Música  del  maestro  Rafael  Ca 
lie  ja. 

Pepita  López. — Juguete  cómico-lírico  en  un  acto.  Música  del 
maestro  Calleja. 

Los  madrileños. — Zarzuela  en  un  acto,  dividido  en  cinco  cua- 
dros.. Música  del  maestro  Ohapí. 

El  Doctor  Mendoza. — Comedia  en  un  acto.  Original  y  en 
prosa. 

A  B  C. — Fantasía  cómico-lírica  de  gran  espectáculo  en  un 

acto,  dividido  en  cuatro  cuadros.  Original  en  verso  y  prosa. 

Música  del  maestro  Giménez. 
Pepe  el  Liberal.—  Saínete  lírico  en  un  acto,  dividido  en  dos 

cuadros.  Original  y  en  prosa.  Música  del  maestro  Giménez. 
Hay  Crisis.—  Comedia  en  un  acto,  dividido  en  dos  cuadros. 

Original  y  en  prosa. 


Obras  de  Guillermo  Perrín 


Católicos  y  Hugonotes.— Drama  en  un  acto.  Original  y  en 
verso. 

Monomanía  musical  — Juguete  cómico-lírico  en  un  acto.  Ori- 
ginal y  en  verso.  Música  del  maestro  Nieto.  (Segunda  edi- 
ción.) 

La  esquina  del  Suizo  — Sainete  °>u  un  acto.  Original  y  en 
verso. 

Cambio  de  habitación. — Juguete  cómico  en  un  acto.  Original 
y  en  verso. 

Mundo,  demonio  y  demás. — Juguete  cómico  en  dos  actos.  Ori- 
ginal y  en  verso. 

El  faldón  de  la  levita, — Juguete  cómico-lírico  en  un  acto, 
origiDal  y  en  verso.  Música  del  maestro  Hernández. 

El  gran  turco. — Juguete  cómico-lírico  en  un  acto.  Original  y 
en  verso.  Música  del  maestro  Hernández. 

Colgar  el  hábito. — Juguete  cómico  en  un  acto.  Original  y  en 
verso 

Los  empecinados. — Zarzuela  en  dos  actos  y  cuatro  cuadros. 

Original  y  en  verso.  Música  del  maestro  Brull. 
La  cuna. — Zarzuela  en  un  acto.  Original  y  en  verso.  Música 

del  maestro  Chapí.  (Segunda  edición.) 

Obras  de  Miguel  de  Palacios 

Por  una  equivocación. — Juguete  cómico  en  un  acto.  Original 
y  en  prosa. 

Pancho,  Paco  y  Paquita.— Juguete  cómico  en  un  acto.  Origi- 
nal y  en  prosa. 

La  esclava  de  su  deber. — Drama  en  dos  actos.  Original  y  en 
verso. 

Modesto  González. — Juguete  cómico  en  un  acto.  Original  y  en 
prosa. 

Bocetos  madrileños. — Revista  en  un  acto  y  cuatro  cuadros. 
Original  y  en  verso.  Música  del  maestro  Muñoz  Lucena, 


Precio:  HXQ  peseta